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                <text>PROPOSICIÓN URBANÍSTICA CERRO MAYACA / QUILLOTA</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/quillota/portada-quillota.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Encargo y Formulación&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente estudio y proposición fue encargado por la Ilustre Municipalidad de Quillota en el año 1981, a un grupo de profesores de la Escuela de Arquitectura de la U.C.V. La formulación del encargo consistió en definir el uso y destino del Cerro Mayaca, cerro ubicado en el centro mismo de la ciudad y hoy convertido en suburbio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Proposición&lt;/strong&gt; Una parte importante de la proposición arquitectónica de este proyecto crea un "elemento urbano" con el río Aconcagua. Elemento que además permite mejorar y originar una infraestructura de riego para una gran extensión del valle agrícola de Quillota. Esto llevó a los arquitectos a trabajar en conjunto con un grupo de ingenieros hidráulicos, relación de trabajo y oficio que aparece en esta publicación. Detrás del cerro y a orillas del río, se propone un "elemento urbano" que dé un giro y un volcamiento de Ia ciudad hasta este desconocido que oculta. El paso del río Aconcagua, hito de "las grandes configuraciones continentales, el océano y Ia cordillera (ver fundamentos). "La vida de Ia ciudad esta en el 'ir' y no en el 'estar'. " (Ver fundamentos.) Proposición de una autopista por el borde del rio, para incorporarlo a Ia ciudad en el "ir" cotidiano y una autopista transversal por el lado sur del cerro: Boco-La Palma. Autopistas que retuerzan y descongestionan Ia traza actual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Conexión entre Ia Plaza ("Io público y excepcional de Ia ciudad") y el nuevo "elemento urbano" a través de una calle diagonal y una avenida por Ia montura del cerro. Que coexistan el "orden antiguo" y "el orden nuevo".&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La proposición establece no despoblar el cerro, aun tratándose de una instalación de emergencia, sino incorporar el cerro a Ia ciudad a través del habitar. Los nuevos "elementos urbanos" deben darle una proyección ciudadana, que necesariamente reforzará Ia plusvalía de los terrenos, para paulatinamente mejorar Ia urbanización y Ia construcción definitiva de sus casas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La proposición consulta Ia creación de un embalse de 820 metros de largo por 60 metros de ancho, que se puede utilizar como cancha de boga y en su parte inicial como zona de baños. El embalse permite mejorar y asegurar Ia captación de los canales San Pedro y Marfán, que sirven a una muy importante zona de riego, tanto por su extensión como por Ia alta productividad de los cultivos que en ella se realizan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El material proveniente de Ia excavación dei embalse, en parte se utilizará para construir un muro o pretil de borde y el resto se depositará en el costado izquierdo de él, rellenando y emparejando el terreno actualmente existente de modo de constituir una plataforma para el programa arquitectónico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El borde externo dei estanque deberá protegerse de los efectos de socavación y erosión del río mediante enrocados de 500 kg de peso y las dimensiones y altura del mismo deberán ser suficientes como para no ser alcanzados por el nivel de agua en crecida para período de retorno 1:7 años (1.500 m3/s) y también como para poder mantener un nivel estable dentro del estanque. Inicialmente se analizó una solución en Ia cual se dispuso el comportamiento del muro del estanque a cotas tales que las aguas del río Aconcagua para una crecida de un período de retorno 1:200 años no Io sobrepasaran. El caudal correspondiente en este caso es de 4.040 m3/s. Dicha solución fue descartada, porque el pretil alcanzaba alturas que sobrepasaban el nivel fijado por Ia proposición arquitectónica (ocultamiento dei río y el valle). Para evitar daños al embalse en caso de crecidas superiores a 1.500 m3/s se diseñó una zona de 200 m en Ia parte final, para evacuar el cauda! de las crecidas de gasto mayor a Io calculado, que pudieran penetrar por aguas arriba dei embalse. Este tramo de 200 m está diseñado a una cota de 126,50, en estas condiciones se inundará Ia plataforma de terreno al oriente del embalse, las que podrán ser evacuadas por esta zona. La cota del espejo de agua dentro dei embalse es de 123,00&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;ARQUITECTOS&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Arturo Baeza&lt;br&gt;José Vial&lt;br&gt;Justo Uribe&lt;br&gt;Boris Ivelic&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;INGENIEROS HIDRÁULICOS&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Carlos Andreani&lt;br&gt;Lincoln Alvarado&lt;br&gt;Roberto Araya&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0001_P1.jpg" class="glightbox" data-title="P1" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0001_P1.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0002_P2.jpg" class="glightbox" data-title="P2" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0002_P2.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0003_P3.jpg" class="glightbox" data-title="P3" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0003_P3.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0004_P4.jpg" class="glightbox" data-title="P4" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0004_P4.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0005_P5.jpg" class="glightbox" data-title="P5" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0005_P5.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0006_P6.jpg" class="glightbox" data-title="P6" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0006_P6.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0007_P7.jpg" class="glightbox" data-title="P7" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0007_P7.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0008_P9.jpg" class="glightbox" data-title="P9" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0008_P9.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0009_P8.jpg" class="glightbox" data-title="P8" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0009_P8.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0010_P10.jpg" class="glightbox" data-title="P10" style="display:block;line-height:0;"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/iglesia-puerto-montt/iluminacion/0010_P10.jpg" style="width:430px;display:block;margin-bottom:4px;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/obras/capilla-ritoque/portada-capilla.png" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La capilla se levanta en una amplia meseta con pendiente suave y al borde de una quebrada con flores silvestres y arbustos. Dicho punto es actualmente el cruce de senderos agrícolas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El edificio se ubica en el interior de una depresión artificial abierta como balcón hacia la quebrada. Al entrar se desciende a un claustro interior cuadrado que, rodeando enteramente el templo, se caracteriza por la variedad de situaciones próximas, donde puede darse el recogimiento para la oración privada. Este claustro da lugar al desarrollo del sentido procesional de las fiestas litúrgicas y las protege del viento que viene del mar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sobre la superficie emergen las dos bóvedas de la capilla separadas por un cláustro longitudinal, el cual continúa el nivel y la pendiente del suelo natural. Este suelo es el reflejo que ofrece la contemplación lo ilimitado del cielo nocturno en la meseta.&lt;/p&gt;</text>
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                <text>Quillota: Notas sobre la exposición del proyecto</text>
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                <text>&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/archivo/011/011_01.jpg" class="glightbox" data-gallery="jva011"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/archivo/011/011_01.jpg" style="max-width:430px;display:block;line-height:0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/archivo/011/011_02.jpg" class="glightbox" data-gallery="jva011"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/archivo/011/011_02.jpg" style="max-width:430px;display:block;line-height:0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/archivo/011/011_03.jpg" class="glightbox" data-gallery="jva011"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/archivo/011/011_03.jpg" style="max-width:430px;display:block;line-height:0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/archivo/011/011_04.jpg" class="glightbox" data-gallery="jva011"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/archivo/011/011_04.jpg" style="max-width:430px;display:block;line-height:0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;h3&gt;TRANSCRIPCIÓN&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;--- Página 1 ---&lt;br&gt;2.° El fundamento del proyecto se pensó presentarlo en una carpeta de lectura por ejemplo en una mesa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por eso no queda muy apropiada para presentarla en planos.– Yo la voy a leer y no habrá que ver los textos, sino más bien los croquis de planos y esquemas.–&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3. Por la mala experiencia de otros proyectos, no quise [tachado] redactar el fundamento al final. Durante cuatro meses se fué haciendo junto con la proposición. Ese tiempo más lento y sin compro=misos, parece que quedó grabado: hay muchos temas y cosas, reflexiones que abundan más allá de lo que recoge el proyecto particular. Además&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;--- Página 2 ---&lt;br&gt;en la mayor parte de ese tiempo, no sabíamos cómo iba a cerrarse la forma final, aunque ciertas cosas fundamentales quedaron afirmadas desde la primera visita a Quillota con Tuto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4. Dejándome llevar por las cosas observadas, o recordadas, o pensadas o conversadas entre nosotros, me propuse sinembargo un límite: esto es, que cada página escrita tuviera su palabra en croquis, en una página lateral.&lt;br&gt;Que cada página doble tratara un tópico – como dice el viejo.&lt;br&gt;Que de cada página doble, surgiera alguna afirmación arqui=tectónica para la obra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta especie de disciplina yo la&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;--- Página 3 ---&lt;br&gt;necesitaba porque con mucha facilidad me pongo a divagar sin dirección. Y aunque el trabajo no tenía de hecho una dirección general, cada doble página me obligaba a elaborar algo fundado dentro de un espacio mínimo.–&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;5. A pesar de todo, me falló el tiempo. Y aunque está ya todo pensado y visto, no está redactado y dibujado. faltan por lo menos 8 páginas dobles al final, y varios croquis y anotaciones en páginas intermedias.&lt;br&gt;Por eso, yo le estaba sacando el cuerpo a esta exposición, porque no se puede leer completo.&lt;br&gt;Pienso que eso lo puedo suplir en la explicación de los planos en otra reunión.–&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cuanto a la presentación a la&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;--- Página 4 ---&lt;br&gt;Afirmaciones:&lt;br&gt;1) A la ciudad plana de 2 dimensiones, colocarla en tres.–&lt;br&gt;Incorporar el cómo de eso. [al margen: niveles, costanera niveles interior]&lt;br&gt;2) Esto lleva consigo una doble escala de lugar: el grande y el pequeño.– el exterior a la ciudad y el interior a la ciudad.–&lt;br&gt;3) El acto ciudadano [al margen: de su mediante que se hablaba] en el intento de reconstruir una concentración vivida en un ritmo de soledad de lo antiguo.– (el presente antiguo).–&lt;br&gt;[tachado] Lo viejo y lo nuevo tiene su forma en el cubo primero de Santa Clara.–: este no es un ejemplo: es una forma de relación.– el cubo → delimitado como el alcalde&lt;br&gt;la nave vieja: indeterminada.–&lt;br&gt;el cubo aquí es este acto de concentración.–&lt;br&gt;4) Elementos urbanos: con arquitectura o atisbos de arquitectura!.–→ ciudad sin elementos urbanos, ahora con elementos urbanos.–&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;JVA-011&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Clasificación&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;1.1 Autoría personal — Obras&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Obra&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Quillota&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Soporte&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Manuscrito&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Estado&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Fragmento&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;proyecto, fundamento, Quillota, croquis, afirmación arquitectónica, ciudad, Santa Clara, exposición&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Notas de trabajo numeradas (puntos 2 a 5) sobre la metodología de presentación de un fundamento de proyecto, con mención explícita a la primera visita a Quillota con &amp;#x27;Tuto&amp;#x27;. La última página lista &amp;#x27;afirmaciones&amp;#x27; arquitectónicas (ciudad plana en dos/tres dimensiones, doble escala, acto ciudadano, cubo de Santa Clara, elementos urbanos).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Destino&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;AHJVA-PUCV&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0001.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0001.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Texto elaborado para la presentación de los 50 años de la Escuela de Diseño:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El día 4 de diciembre de 1969 yo cumplía 12 años. Mientras yo recibía mi regalo, una noticia ensombreció nuestras casas. Se anunciaba que un avión había caído al mar caribe y en él iba Henri Tronquoi, un diseñador francés que volvía a su país luego de haber pasado las semanas anteriores junto a mi padre, en diversas actividades relacionadas con la formación de la Escuela de Diseño.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0002.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0002.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tronquoi había sido un participante de Amereida, pero no partió desde Santiago como los demás, sino que se incorporó en Argentina. Por eso, mi padre no lo conocía.&lt;br&gt;Cuando llegó a Chile, se produjo una afinidad mutua muy fuerte. Ellos trabajaron muy intensamente organizando reuniones en Santiago y en Concepción, además de las actividades que tuvieron con los alumnos en la Escuela.&lt;br&gt;Su carisma me tocó en lo personal una vez que almorzaba en mi casa. Mientras yo lo escuchaba hablar con mis padres, detuvo la conversación para contarme sus días de piloto de guerra donde su avión esquivaba las peligrosos cables de globos de barrera.&lt;br&gt;Por qué el diseño:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Escuela de Diseño fue en esos años, una alternativa pensada para los alumnos que no lograban pasar a los cursos superiores de Arquitectura. A diferencia de hoy, solo un pequeño grupo ingresaba a la universidad y durante los primeros años, la gran mayoría no lograba pasar a los cursos superiores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Probablemente, los profesores de la Escuela estaban preocupados por esta cantidad de gente que se veía forzada a interrumpir su formación universitaria y quisieron desarrollar una alternativa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se podría decir irónicamente que el diseño fue creado para aquellos  &lt;em&gt;&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Quod&lt;/em&gt;natura&lt;em&gt;non&lt;/em&gt;dat,&lt;em&gt;Salmantica&lt;/em&gt;non&lt;em&gt;pr%C3%A6stat"&gt;quod natura non dat&lt;/a&gt; &lt;/em&gt;. Sin embargo, 50 años después, el desarrollo de los diseños y sus contribuciones nos dicen algo muy distinto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Escuela se ha caracterizado siempre por su ruptura con las convenciones como forma de innovar. Esto es evidente en su arquitectura y en sus diseños. Pero hay una innovación mas importante que la caracterizó desde sus inicios: la ruptura de las convenciones con las personas mismas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando las universidades elegían a sus alumnos mediante pruebas de selección universitaria, la Escuela decidió elegir a los suyos mediante entrevistas. Las personas debían responder las preguntas más insólitas, mostrando su capacidad de improvisación y de salirse de los moldes habituales. En muchos casos, los seleccionados eran los no aptos para el sistema, académicamente hablando, pero demostraron poseer talentos extraordinarios.&lt;br&gt;Una de las convenciones arraigadas en nuestra cultura latina es que la universidad &lt;em&gt;non praestat&lt;/em&gt;. La Escuela sale de Santiago y se aleja de las elites intelectuales y no solo decide, sino que demuestra que la estrecha visión de enseñar basada en las evaluaciones convencionales no es el mejor modelo para encontrar los talentos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La formación de la Escuela de Diseño fue la creación de un ámbito para esos otros talentos que no coincidían exactamente con la arquitectura. El hecho de que este ámbito no existiera no justificaba la acción de echar a los alumnos y truncar sus estudios y su futuro. Ciertamente, el nuevo ámbito ofrecido no era el que se habían propuesto inicialmente los alumnos. Era algo que parecía más sencillo, aunque con el tiempo fue mostrando su propia complejidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El plan era hacer una carrera corta con fuerte integración con la industria. Se hicieron convenios con Zig-Zag para Diseño Gráfico y con Fanaloza para Diseño Industrial. Mediante ellos, los alumnos combinarían sus conocimientos teóricos con las experiencias prácticas, mejorando la difícil transición al mundo del trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;“El nuevo sistema permitirá que los planteles universitarios entreguen los profesionales que la sociedad necesita”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;“Aquellos jóvenes que terminen los dos años de estudio y por diversas razones no puedan continuar, tendrán la posibilidad de obtener un título que les conferirá aquella escuela, como “diseñador gráfico”, llevando además el respaldo del certificado de práctica y conocimiento del oficio, que le otorgará la propia empresa.&lt;br&gt;De eso se trata. De abrir posibilidad y nuevos caminos. La industria obtiene nuevas ideas, nuevos impulsos creadores. Los jóvenes encuentran lo que siempre falta mas allá de los libros y cuadernos: la realidad misma de su profesión.&lt;br&gt;El nexo se ha hecho. El vacío se ha llenado en lo que en este campo corresponde.”&lt;br&gt;(publicaciones de laépoca en recortes seleccionados por Vittorio Di Girólamo)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esos convenios terminaron abruptamente con las expropiaciones de ambas empresas en los años 72 y 73.  La Escuela siguió su camino propio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La visita de Tronquoi no solo dio un impulso a estas actividades, sino que produjo una enorme afecto y amistad, particularmente con mi padre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;“desde los primeros momentos me di cuenta, aunque no lo conocía, que unas breves palabras bastaban en la comunicación, y que un amplio trasfondo de entendidos, generado tal vez en la phaléne, hacía rápidas y eficaces las palabras, hacía elocuentes y posibles esos largos y acompañados silencios que vivimos juntos muchas veces después, y daba margen a la delicadeza, que parece ser esa virtud –por completo ajena a la cortesía de las costumbres- que permite oír y hablar, contar la vida y mostrar las obras, tal como lo hicimos aquí en tan corto tiempo.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;“La última noche, hablando ya solos, de su estadía entre nosotros, me dijo que para él, la experiencia de Chile había sido como “despellejarse” y desprenderse de una costra acumulada en muchos años. Con esa reserva, tan propia de él, parecía esperar la intimidad de su mujer y el retiro de su taller en París para atar tantas cosas múltiples y heterogéneas, y contar interminablemente después, a los amigos de Francia, esto que él llamó en esa misma conversación, “otra visión del universo”, que resumía irónicamente en su decidido propósito, al volver, de “subdesarrollar a Francia”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;“La última noche, él estaba conmovido de la ternura del trato de los chilenos. Pero al hablar así, él dejaba de lado la fuerza y la virtud de su propia gentileza, que desde el primer momento, le prometía atraer y penetrar en las personas, tal vez como yo lo vi hacer en todas las oportunidades en que estuvimos juntos. “&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tronquoi abandonó Chile dejando una estela de amistad y entusiasmo. La noticia de la caída del avión ensombrece la Escuela y la sumerge en un profundo duelo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0003.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0003.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 20 de marzo del año siguiente, se abren los terrenos de la ciudad abierta. La primera obra formalmente constituida se dedica a Tronquoi. Era el lugar de la palabra que la constituye como ciudad.&lt;br&gt;Yo recuerdo como uno de los momentos más inolvidables, el levantamiento de esta primera obra. Se abría un mundo. Anteriormente, todos los intentos que la Escuela hacía de construir sus obras parecían fracasar. En Ritoque, serían ellos mismos sus propios encargastes y la arquitectura surgida ahí no estaría determinada por ningún criterio ajeno a sus concepciones. Serían arquitectos y habitantes a la vez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0004.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0004.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La construcción del ágora tuvo además un significado especial para mí. Por una sugerencia (un poco obligada) de mi padre, fue a trabajar al taller de Claudio después del colegio. Fabricabamos las dos esculturas que se colocarían ahí. Junto con él y José Balcels, limamos sus piezas, taladramos sus perfiles, discutimos por quien barría el piso, mojamos las galletas en el café como lo hacen los argentinos, pusimos un efímero barniz de color y finalmente las instalamos sobre sus pedestales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0011.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0011.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la primera visita, cuando crucé la barrera de dunas que permitían ver el ágora, había mucha gente. Todos los alumnos y profesores trabajaban. El ágora era un pavimento ondulado. Parecía que hubieran barrido las arenas y aparecido un suelo duro casi rectangular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0010.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0010.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fuera de él, unos castillos de madera sostenían un puente que no llegaba a ninguna parte. En un punto de este pavimento, los alumnos daban los últimos toques a una placa de mármol blanco levemente inclinada hacia uno de los lados. Ellos colocaban cinco troncos en su contorno. “Llamen a Alberto”, dice uno. Alberto se acerca. ¿Cómo ponemos los troncos?. Alberto los gira levemente hasta darles cierta disposición donde éstos se inclinan hacia la placa. En la placa se lee:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0009.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0009.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De harto conser y de convivir&lt;br&gt;acerca de la cosa misma&lt;br&gt;Súbito&lt;br&gt;Chispa de luz&lt;br&gt;Ella misma a si misma&lt;br&gt;ya alimenta&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Platón, VII carta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0005.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0005.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El recuerdo de ese texto se mantuvo en mi memoria por casi 50 años.&lt;br&gt;Pero junto con recordarlo, comenzó también una indagación permanente por desentrañar su significado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ciertamente, los fundadores de la Ciudad Abierta habían leído a Platón, tanto como para que su lectura se detuviera en esas palabras. Ellas de alguna manera, representaban lo que Tronquoi había sido para la Escuela y la Ciudad Abierta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una de las tantas ocasiones en que escuché a Godo, le oí decir que sus traducciones eran “más poéticas”. Esto causaba cierta controversia ya que el significado se vuelve oculto. La poesía introduce entonces el enigma, donde las palabras de Platón adquieren un significado encubierto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si se tratara de traducir fielmente la idea del autor, su comprensión estaría lejos del original porque el lenguaje no es un conjunto de palabras fonéticamente distintas a otro, sino una forma de pensar distinta. ¿Por qué entonces no mutar el significado de las palabras cuando se pretende que ellas sean las protagonistas? En este caso, el propósito de Godo no es traducir ni explicar la VII carta, sino extraer un fragmento y convertirlo en un axioma sobre el cual descansen otros razonamientos que tocan a Tronquoi y su paso fugaz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este afán, Godo inventa la palabra: “conser”. Fuerza el lenguaje para llevarlo a un concepto que, intencional o fortuitamente llega a tocar la esencia misma del diseño.&lt;br&gt;Desde mi propia comprensión, luego discurrir por años  sobre el significado de aquellas palabras y de de haber leído de paso la VII carta de Platón, llegué a concluir que aquella traducción poética de un fragmento escogido para recordar a Tronquoi, nos habla finalmente de cómo se enfrenta el diseñador al objeto: el conser y convivir con la cosa misma. Si la traducción no hubiese sido poética, se habría ajustado al estrecho margen de su contexto original.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace unos meses, le pedí a uno de los profesores de esta escuela, que me hiciera llegar un escrito sobre el diseño de un sillón para presentarlo en un proyecto de fondos concursables que me permitiera reproducirlo. En su texto, decía que él había observado una estatua de Abraham Lincoln sentado en un sillón. Su postura era la de un cuerpo inscrito en un cubo. La observación lo lleva al propósito de diseñar entonces un sillón cúbico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sobre esta idea, imparte instrucciones a un maestro que tiene disponible, para que construya un prototipo. Durante varios días, mientras lo construye,  lo agranda, lo achica, lo alarga, lo estrecha, lo gira, se sienta, lo prueba. Y de tanto conser y de convivir con la cosa misma, súbitamente, como una chispa de luz, ella misma a si misma comienza a alimentar la forma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0006.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/testimonio-origenes/0006.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Normalmente se piensa que el diseño se hace materializando una idea guardada en un casillero de nuestro cerebro. En esos casilleros están las cosas que hemos visto: una silla de un diseñador famoso, por ejemplo. Pero si quisiéramos tomar un diseño nuevo, no estará en ningún casillero de nuestro cerebro, porque él guarda solo las cosas que hemos visto. Por eso, el proceso de diseño tiene que ser irracional. Es necesario dejar de escudriñar en nuestras ideas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sobre el sillón girado de Ricardo Lang, tomado como ejemplo en este caso, se pueden decir muchas cosas: que es bonito, feo, cómodo, incómodo, pesado, liviano. Pero hay algo que no se puede decir: que provenga de alguna imagen vista y guardada en nuestro cerebro para ser replicada como una copia. Podemos calificarlo sin temor como una obra de arte. Lo que le ha dado esta condición es lo que la cosa misma alimenta, de tanto conser y convivir con ella.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Escuela de Diseño, a diferencia de la Escuela de Arquitectura que vino a desplazar a otros, fue efectivamente fundada.  La Toda fundación se constituye por un momento y una solemnidad. Esa solemnidad se llevó a cabo en la primera obra de la Ciudad Abierta. La placa conmemorativa señala el 4 de diciembre de 1969.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si ustedes han hecho un nuevo edificio de los diseños, sería un buen gesto rescatar esta placa y así, como  “Quod natura non dat, Salmanca non præstat” la escuela reciba a sus alumnos, aunque con mayor hospitalidad. Es muy poco hospitalario colocar una advertencia en el acceso diciendo :"¡Cuidado! detente detrás de la línea amarilla y fíjate primero si natura te dio". Lejos de eso, la Escuela dirá: no importa lo que natura te dé. Nuestro afán es que tú te dispongas al conser y convivir con la cosa misma. Ella alimentará  la obra y tu saber.&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0001_IMG_0089.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0001_IMG_0089.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un pudor que no puedo vencer, me impide escribir a la mujer de Henri, De otra parte, la evocación de cada palabra, de cada gesto, el silencio definitivo de tantos proyectos que tendí hacia él y con él, renuevan en suspenso, una presencia que me ocupa entero y que no quiero o no puedo abandonar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo lo de aquí, lo nuestro, fue nuevo para él, y tal vez, esa abertura inicial y fugaz, le haya conferido durante el brevísimo tiempo de su visita, el halo de atracción, de hacerse centro, de proyección hacia él, que yo sentí de inscribir en él no ya las cosas, sino el aire mismo en que se dan las cosas, como una permanente sorpresa o un regalo que cada vez depositaba en él, en la alegría del encuentro de un amigo, íntimo y sorpresivo, que abre todas las puertas y las deja abiertas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así, desde los primeros momentos me di cuenta, aunque no lo conocía, que unas breves palabras bastaban en la comunicación, y que un amplio trasfondo de entendidos, generado tal vez en la phaléne, hacía rápidas y eficaces las palabras, hacía elocuentes y posibles esos largos y acompañados silencios que vivimos juntos muchas veces después, y daba margen a la delicadeza, que parece ser esa virtud –por completo ajena a la cortesía de las costumbres- que permite oír y hablar, contar la vida y mostrar las obras, tal como lo hicimos aquí en tan corto tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La vida de la Escuela de Arquitectura, las reuniones de la naciente Ciudad Libre, los almuerzos comunes en la Escuela, la acción y las alternativas de la política en la Universidad, los actos del Instituto de Arte, las clases u conversaciones con los alumnos de primer año “120 caras por primera vez del ante de mí”, nuestras reuniones de estudio hablando sobre el diseño, los planes de estudio, rememorando y tratando de recoger su larga experiencia, los viajes repetidos a Santiago y a Concepción, la relación con los industriales que se comprometían con nosotros para  la ejecución de futuros cursos de diseño industrial, la realización de su obra póstuma&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0002_IMG_0090.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0002_IMG_0090.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;que, contraviniendo su costumbre y por razones docentes, debió elaborar ajeno a toda intimidad, exponiendo en cada paso las alternativas de su reflexión, haciendo de su propio proceso una lección para los alumnos, el conocimiento, el trato con muchas personas que lo conocían a él pero que él no conocía; todo esto configuró un tiempo de actividad loca, de gran densidad, de exigencia física e intelectual que, más allá del cansancio, lo hizo feliz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La última noche, hablando ya solos, de su estadía entre nosotros, me dijo que para él, la experiencia de Chile había sido como “despellejarse” y desprenderse de una costra acumulada en muchos años. Con esa reserva, tan propia de él, parecía esperar la intimidad de su mujer y el retiro de su taller en París para atar tantas cosas múltiples y heterogéneas, y contar interminablemente después, a los amigos de Francia, esto que él llamó en esa misma conversación, “otra visión del universo”, que resumía irónicamente en su decidido propósito, al volver, de “subdesarrollar a Francia”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La última noche, él estaba conmovido de la ternura del trato de los chilenos. Pero al hablar así, él dejaba de lado la fuerza y la virtud de su propia gentileza, que desde el primer momento, le prometía atraer y penetrar en las personas, tal vez como yo lo vi hacer en todas las oportunidades en que estuvimos juntos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un día, después de una ardua reunión con industriales que era muy importante para nuestros planes de estudio y que él había manejado como un maestro, le dije que era un “fenómeno” para calar y tratar a la gente. El me respondió que el complejo de todo francés era lograr ser gentil y brillante a la vez, y que yo, en esta clase de cálculos, era aún más malvado que él. Aparentaba un cálculo minucioso de estas situaciones. Supongo que el&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0003_IMG_0091.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0003_IMG_0091.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;primer día, a su llegada a Pudahuel, se habrá sentido desconcertado. Lo íbamos a buscar Pancho, Christos, Claudio y yo –que no lo conocía- más algunos representantes de la empresa Zig-Zag, que colabora con la Escuela de Arquitectura en los cursos de diseño gráfico y había ayudado a financiar la visita de Tronquoy a Chile. Para Zig-Zag esta era una visita oficial y, en los primeros momentos, Henri se vio envuelto, ya en la losa del aeropuerto, con el asesor artístico de Zig-Zag, Vittorio de Girólamo, la relacionadora pública de Zig-Zag, Ana María Vergara y un fotógrafo que incansablemente recogía imágenes desde todos los ángulos. A esto se sumaban  algunos vigilantes del aeropuerto y la entrada a la aduana por un lugar especial, que le dio a la llegada todo el tono de una recepción oficial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes de partir a Valparaíso, que está a 140 kilómetros de Santiago, Vittorio invitó a todos a almorzar a su casa y a la sombra de un acogedor parrón, almorzamos en una prolongada conversación hasta las 5 de la tarde. Ahí conoció a la mujer de Vittorio, Marta Armanet, sus hijos y muchos amigos de Santiago. Más  adelante ,la hospitalidad de Vittorio permitió hacer de su casa el lugar de llegada, de reunión y alojamiento durante nuestras visitas a Santiago.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Después de las 5 partimos a Valparaíso cruzando a lo ancho del valle central y la cordillera de la costa, un viaje de dos horas y media en que Henri se hacía explicar todos los detalles, hasta que, desde lo alto de los cerros, llegamos a la bahía de Valparaíso iluminada en el crepúsculo, donde se descubre el inmenso horizonte del Pacífico que Henri contempla por primera vez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entramos a la casa de Godo, que es casi nuestra casa común, y ahí nos reunimos todos los del Cerro Castillo, las mujeres y una multitud de niños, una recepción a la napolitana donde Tronquoy,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0004_IMG_0092.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0004_IMG_0092.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;con una afilada chaqueta de cuero y liando un cigarrillo, contestaba todas las preguntas de una estada en Argentina, de los amigos de Francia, en medio del tumulto de la curiosidad de los chiquillos. Según me contó después, este encuentro, las casas que dan a la calle, la calle convertida en patio, la fluidez que el vio más tarde viviendo con nosotros, que permitía a cualquiera entrar y salir, reunirse en todo momento, le parecía un bien único y extraordinario, y la base, tal vez de una unidad que era muy difícil de concebir en la realidad que él vivía en París.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otra parte, yo conocía como Henri vivía en París: su concentrada autonomía, el rito de una casa, los niños, la mujer, los cuidados minuciosos que no se hablan sino que se sostienen, el taller, los pequeños planos, el lugar donde solo llegan sino algunos, la concentración de su privacidad, la maestría de las manos, la lucha -mas bien- el juego de la reflexión, la observación, los dedos para conquistar el hallazgo de lo esencial de un objeto, en lo elemental y lo simple, que florece y se  revela cuando está entre las manos, a partir del uso y del material.  Prefería hacer todo antes que soportar el fastidio de encargar a otro una parte del trabajo. Este era su encierro, que no era más que el cuidado de su propia abertura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto yo lo sabía en parte y en parte lo observé en él a través de nuestras largas conversaciones. Por eso, durante toda la estadía de Henri entre nosotros, me debatí, sin decírselo, entre el escrúpulo y la indecisión, de tener que enfrentarlo a la clase, a los alumnos, -la enseñanza sin obra- la calificación sistemática, la elaboración de planes de estudio para formar diseñadores, todo lo cual no solo contradecía sus hábitos, sino aún sus propósitos de no elaborar “principios” y construir su formación en la cristalización&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0005_IMG_0093.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0005_IMG_0093.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;de una lenta y larga acumulación de experiencias múltiples, provocadas por una existencia en que la vida, el trabajo y el estudio conforman una unidad casi inanalizable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de ese momento comenzó el trabajo que duraría un mes. Durante los primeros dos días, estando yo naturalmente a cargo de planear las actividades de Henri, no pude coordinar todas las cosas que se acumulaban en la dirección de la Escuela. Zig-Zag se había comprometido a tener preparado, en la Escuela, un material de exposición para los cursos de diseño y la elaboración de un folleto-libro que debía diagramar Tronquoy, y sin embargo, un día antes de su llegada, me impuse que no habían reunido nada. Reclamos, llamados telefónicos, etc., solo lograron que con dos días de atraso se reuniera el Valparaíso el material necesario. Desde mi ventana, aún recuerdo a Henri contemplando el mar, preocupado talvez de una inactividad que le había parecido inexplicable. Durante esa semana yo había programado que él conociera la Escuela, hiciera sus primeras clases, se impusiera del material de trabajo con el cual se realizaría el libro y viajaríamos el día jueves a Santiago para presentarlo oficialmente a Zig.Zag en un almuerzo que se llevaría a cabo con todo el estado mayor de la empresa, incluyendo a su presidente y cuasi-dueño, Sergio Mujica. Además, el conocimiento de talleres. El día martes, finalmente se produjo la primera clase, que no fue clase. Yo expliqué a los 120 o 140 alumnos reunidos, como trabajaba Tronquoy, cual era la donación que él nos hacía al venir a Chile. Previamente, como él estaba un poco nervioso de este primer encuentro, yo le había explicado que no se trataría de clases: que lo único que él debía hacer era narrar, como él quisiera, cosas hechas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0006_IMG_0094.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0006_IMG_0094.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la reunión previa, me di cuenta que cuando él contaba, deslizaba, de un modo u otro, con gran vivacidad, ciertas claves en la que él apoyaba su pensamiento. Y así lo hicimos. Traté de explicar a los alumnos cómo debían hacer para participar en una conversación y de ahí para adelante –creo yo que más tranquilo- Henri partió tratando de vencer el hielo inevitable de expectación que produce en los alumnos la primera palabra de un desconocido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Según lo acordado en nuestras cartas, habíamos convenido con Henri que durante su estadía en Chile, desarrollaríamos tres tareas principales: una consistía en ayudarnos a establecer un programa o plan de estudios para los cursos de diseño gráfico y diseño industrial; otra, dar algunas conferencias, clases o conversaciones en reunión con los alumnos; finalmente otra que consistía en que él pudiera hacer algún trabajo de diseño gráfico, que sirviera de lección directa a los alumnos. Esto último lo conseguí en Zig-Zag y se decidió hacer un pequeño folleto-libro, de factura muy escogida, que explicara la historia y evolución de Zig-Zag, comprometiéndose la empresa a imprimirlo en las condiciones que fijara Tronquoy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al llegar Tronquoy a Chile, la empresa armaría la exposición del material disponible en el local de la Escuela de Valparaíso. Sin embargo, nadie sabía, en definitiva, qué podría ser este libro que, dentro de la Escuela y ante una bien preparada expectación que habíamos provocado en ella al planear la visita, se había transformado en un mito y a la vez en una incógnita.&lt;br&gt;De ahí que, estando ya realizada la exposición en el local de la clase, Henri comenzó su clase refiriéndose a este libro que habría de transformarse en el tema principal de su estadía en lo relativo a contacto con alumnos.&lt;br&gt;Alumnos y profesores esperaban que Tronquoy, en forma decidida y clara, explicara la factura y organización del libro por hacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0007_IMG_0095.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0007_IMG_0095.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, si alguien hubiera querido demoler en forma sistemática y definitiva la imagen de alguien “que sabe” porque lo tiene todo planeado, no habría podido hacerlo mejor que Henri.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su retiro inicial, con la sola herramienta de interrogar y conversar, provocaba a  gerentes, redactores y técnicos de la industria a entregar la información, a formular las ideas, los anhelos, los puntos críticos del caso y en una reflexión mutua –no desprovista de toda una táctica- hacía surgir ahí mismo la clase y –a veces- la solución del problema.  Esto hacía aparecer al diseñador como una especie de catalizador en la producción de la obra, aparentemente desprovisto de todo conocimiento previo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo su no conocimiento previo era una pura apariencia. Su “instinto mecánico”, como él lo llamaba (y consideraba la dote indispensable en todo diseñador) lo había llevado a través de una larga observación, a pensar una reserva de conocimientos que ni él mismo se daba cuenta que abarcaba. Por otra parte, en cada caso, él sabía con precisión, qué era lo que él tenía que hacer y qué correspondía a los demás. La conciencia de ese límite, en el campo del diseño, es algo muy difícil de adquirir y constituía tal vez la base misma de su método.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trabajando así, él comenzó en la clase a interrogarse sobre el libro que había que hacer, examinando cada parte de la exposición y los 120 alumnos se convirtieron en grupos  que, durante una mañana completa y en una apariencia de total informalidad vinieron poco a poco a introducirse de lleno en el problema.&lt;br&gt;En la tarde, fuimos con Claudio y otro profesor de la Escuela a mostrarle una escultura que Claudio había vendido a una importante industria local. Al&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0008_IMG_0096.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0008_IMG_0096.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;salir, mientras los demás iban a otros quehaceres, lo conduje –por sorpresa- en un estrecho callejón de Valparaíso que accedía a un ascensor, de unos que existen en Valparaíso desde principios de siglo, y conectan la parte plana de la ciudad con los cerros. Esta visita lo conmovió mucho. Desde un pequeño paseo, verdadero balcón sobre el mar, nos introdujimos a las callejuelas de la vieja arquitectura de Valparaíso y caminamos durante casi dos horas, subiendo y bajando hasta volver al plan. Fue conociendo Valparaíso de a poco. Cada uno a su manera y en la circunstancia de su propia oportunidad, lo llevó a alguna parte; aún los propios alumnos lo invitaron. Como eso coincidía casi siempre con algo que se hacía, (por ejemplo una phalène) resulto, al cabo de una semana, una gran multiplicidad unida a la ciudad, un uso del lugar muy propio de la vida nuestra, aquí en la Escuela. El día miércoles hubo otra reunión con los alumnos a la cual no asistí. Jorge Sánchez, otro profesor de la Escuela y Vittorio di Girólamo trabajaron con él junto a los alumnos. Ese día en la noche planeábamos nuestro viaje para el día siguiente a Santiago, en donde tendría lugar el almuerzo de recepción de Zig-Zag y luego, en la tarde del jueves y la mañana del viernes, la visita a los talleres de la imprenta, que Henri consideraba indispensable para la ejecución del libro. El día miércoles Ana María Vergara me había solicitado por teléfono que –previamente al almuerzo- Tronquoy asistiera a una entrevista que quería hacerle la revista Ercilla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Viajamos temprano el jueves a Santiago en un taxi. Yo estaba muy preocupado. Para una empresa chilena, es inhabitual colaborar en el viaje de un extranjero&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0009_IMG_0097.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0009_IMG_0097.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;cuando no se trata de expertos en asuntos económicos o técnicos. La venida de Tronquoy había representado una larga y delicada gestión de mi parte, que abría además una importante perspectiva –inédita en Chile en el campo del diseño- que dependía casi exclusivamente de la actitud que asumiera la industria y del resultado práctico que se obtuviera de nuestras iniciativas. De lo que Henri dijera o hiciera, dependían entonces muchos meses de trabajo y –lo que es mas importante- los planes futuros, a partir de lo que Zig-Zag opinara frente a otras industrias que se proponían colaborar con nosotros. No informé a Henri de mis preocupaciones ni tampoco de la importancia que esta visita tenía para nuestros planes. En el taxi, viajábamos los dos mas Jorge Sánchez, a quién yo había pedido que se encargara más adelante de los planes de estudio del diseño gráfico y de acompañar a Tronquoy en su visita a Santiago y de la ejecución del libro, conjuntamente con Vittorio di Girólamo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces le pedí a Henri que nos explicara, durante el viaje, su trabajo con tapicería de Sheila Hicks. Yo quería que Jorge Sánchez pudiera ver cómo actuaba Tronquoy. Esa fue nuestra conversación de viaje. Al llegar a Santiago, Henri me preguntó si había algo especial que callar o algo especial que decir en la entrevista. El ya sabía por mí cómo se habían conducido las cosas en Zig-Zag y cómo la publicidad de nuestros cursos habían desencadenado un otras universidades una celosa actitud de competencia. Le dije que no hiciéramos cálculos y que hablara libremente. Y así lo hizo. La entrevista salió posteriormente publicada en Ercilla, reduciéndola&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0010_IMG_0099.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/reflexion-tronquoi/0010_IMG_0099.jpg" style="width:430px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;una tercera parte. El almuerzo fue un éxito rotundo para lo que eran mis preocupaciones. Durante ese almuerzo me di cuenta que podíamos jugar con Henri, sin hablarnos una palabra, frente a otras personas. Un juego arriesgado y divertido, en que yo le hacía preguntas que lo comprometían a fondo y él salía del paso con todo su ingenio. Bastaban unas miradas, ambos enfrentados y sentados vecinos a la cabecera que ocupaba el presidente de la empresa, para recoger la onda, su amplitud, dirección e intensidad, de lo que se trataba. Al principio, los dos remábamos hacia el mismo lado; pero cuando me di cuenta que él dominaba el ambiente, sin contrapeso, empezamos a jugar.&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;IGLESIA MATRIZ DE LOS JESUITAS - PTO. MONTT&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La obra de la Iglesia de los Jesuitas de puerto Montt ha tenido dos periodos. Uno, de la interpretación, de un primer sacerdote a cargo, más cerca de las tradiciones de las Iglesias jesuíticas locales; otro de la interpretación, de un segundo sacerdote, cercano a esa misma tradición pero más próximo a lo moderno. Desde el punto de vista del primero, lo hecho en su ausencia (por un viaje a Europa) no le pertenece. El ya no quiere entrar a la iglesia. Desde el punto de vista del segundo, lo nuevo nunca conciliará con lo viejo, la iglesia no pertenece a nadie ahora. Es lógico que yo mismo, más bien nosotros, los arquitectos, terminemos siendo quienes dicen que todo les pertenece. Al pueblo tampoco le gustará. Unos, porque nos es igual a lo antiguo, esos serán los más. Otros, porque se ha hecho reparación y no iglesia nueva, que era más barato y mejor. Yo me explico que esto pase, no por un escepticismo, sino porque el hacer la iglesia, su forma, es un acto en el fondo religioso, que debe tener una consecuencia en los fieles. La razón de hacer algo más hondo, más unido a la oración, a una realidad intima, tiene que ver con todo esto. Una forma, un programa, unos medios, algo que interprete, siempre va a ser un golpe, un cambio, un balance para quienes vivían en un régimen aparentemente permanente. Nadie, o pocos, desean un balance, que obliga a sacar cuentas, ya mirar "lo que viene" con libertad, que obliga a desprenderse de la seguridad garantida de lo permanente. Esta iglesia va a alejar a muchos fieles, y va a desesperar a los sacerdotes a la vista de este alejamiento. Ellos, han recibido también su cuota de balance, no venido por mi, sino por el azar que viene del cielo, y que se materializó en el terremoto, ellos nos llamaron, y ahora tienen su precio. ¿Cuánto de instinto, cuánto de reflexión, cuánto de irresponsabilidad, cuánto de providencia en este llamado? Yo he actuado, o tratado de actuar Con reflexión, y con lealtad. ¿Cuánto es de ellos esta lealtad? ¿Cuánto la hacen suya? Yo sé que esta iglesia será buena solo para algunos. No sé si para ellos, los sacerdotes. No sé si aquí, al hacer estas pequeñas, leves formas, ya haya una violencia de una evolución que viene de otra parte, y que toca la serena, pueblerina y armónica tranquilidad de Puerto Montt, que recibe por primera vez en su corazón tradicional, el preludio de algo que ya llega, y que se nos escapa en su objetivo a todos. Todas las iglesias han sido de ideas De ideas de fieles y párrocos. De Ideas que separan a los que quieren ya los que no quieren. Esta es una iglesia, de complejidad, de ambigüedad, de una idea que por una parte se escapa y por otra permanece. Sólo algunos, nuevos ¿cuándo?, la harán suya. Yo espero esto, aunque sé, que de ocurrir así, lo será por lo inconsciente, no por lo consciente.&lt;/p&gt;</text>
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                <text>RENOVACIÓN DEL ESTERO DE VIÑA DEL MAR</text>
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                <text>&lt;h3&gt;Origen del Encargo y su Actualidad.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Esta obra fue un encargo de la Municipalidad de Viña del Mar, en el año 1970. A pesar del tiempo transcurrido, su vigencia sigue presente pues, salvo el emisario de aguas contaminadas hoy en construcción, no se ha realizado ninguna obra propuesta por este Seccional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los problemas que originaron el encargo se han agravado con el aumento de la población. La mayor contaminación del Estero ha deteriorado el aire y las playas. Hoy es un riesgo para la salud bañarse en las playas de Viña del Mar. El aumento del parque automotriz ha saturado el flujo vehicular en el centro de la ciudad, agravándose en los meses de verano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La elevación del nivel del lecho del Estero, para playa de estacionamientos, trajo como consecuencia la disminución de la capacidad de evacuación de las crecidas. El último anegamiento causó una de las mayores catástrofes en el centro de la ciudad: muebles, inundación de calles, tiendas, casas y subterráneos.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;El Destino del País y la Ciudad.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;La obra se inscribe en los planteamientos que ha formulado la Escuela de Arquitectura de la U.C.V. sobre el destino del país y de la ciudad, a través de propuestas urbanas que hoy constituyen parte del Fundamento de su hacer, formulando desde el año 1952 a la fecha.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En un proyecto anterior, Avenida del Mar, se afirma: "Chile, país que a lo largo de su historia, entrega a una forma una franja de 4.590 km. de frente al Océano Pacífico. La historia de este país es, así, la historia de poblar esta larga franja de tierra. Valparaíso, ciudad que se coloca frente al Océano Pacífico para testimoniar el destino marítimo de nuestra patria... Valparaíso cuida su misión de señalar el mismo destino, —no abandonando— la orilla del mar con su puerto. Viña del Mar cuida su misión de señalar el mismo destino, cuidando —no abandonando— la orilla del mar con sus playas. ...orilla compleja es ésta, entonces, y ella es el primer elemento urbano de la ciudad. ...toda nueva obra debería reiniciar el temple en esta ciudad que le revela al país su destino marítimo".&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Seccional del Estero se inscribe bajo este fundamento.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Fundamentos de la Obra.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Valparaíso y Viña del Mar quedan ante sus bordes naturales: el mar, los cerros y los riachuelos que cruzan al mar. En el Estero de Viña —en su parte urbana— se pueden distinguir las siguientes zonas: a. La que atraviesa una ciudad concebida en forma de tablero de ajedrez, con manzanas clásicas españolas, regulares, en que calles longitudinales y transversales son equivalentes, el Viña del Mar antiguo: la Población Vergara. b. La parte, siempre concebida en tablero de ajedrez, pero que no se da en manzanas clásicas: el Barrio Miraflores. c. La parte concebida al modo de los pueblos, de una o dos calles longitudinales grandes y de pequeñas calles transversales (no correspondientes entre sí): El Salto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente Seccional propone nuevos elementos urbanos para Viña del Mar, elementos que le darán acceso a sus bordes naturales: el mar, cerros y esteros; y que junto a la proposición de la Avenida del Mar constituirán el borde urbano de Chile frente al Pacífico. La concepción que oculta y se aleja de los elementos es la más antigua. Las ciudades pasan de ella a la concepción urbanística que muestra y accede a los elementos naturales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Santiago, hasta hace pocos años las casas ocultaban el cerro Santa Lucía y aún hoy permanecen en ciertos bordes del cerro San Cristóbal. En Viña del Mar, en el sector que se extiende desde la plaza hasta la calle Ecuador, el Estero yace oculto para el antiguo Viña; en cambio, en la Población Vergara se traza una avenida de palmeras junto a él.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente Seccional se inscribe en aquella concepción urbana que muestra y accede a los elementos naturales. Valparaíso hace ya años ha accedido a sus bordes naturales: en el borde del mar ha construido su puerto, en el borde de los cerros ha instalado sus casas y ascensores; ha canalizado sus riachuelos, constituyendo avenidas que van desde los cerros al mar. Viña del Mar, en cambio, lo ha ocultado, o bien se ha mantenido a una cierta distancia de ellos: distante del borde del mar —Caleta Abarca y la Avenida Perú son obras relativamente recientes—, distante del borde de los cerros, distante del Estero que aún permanece como un lugar abandonado en el centro de la ciudad. Por eso el Seccional abre la Av. Marina, conectando el antiguo Centro con el nuevo, y remodela la calle Uno Norte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente Seccional propone nuevos elementos urbanos para Viña del Mar, elementos que le darán acceso a sus bordes naturales: el mar, cerros y esteros; y que junto a la proposición de la Avenida del Mar constituirán el borde urbano de Chile frente al Pacífico.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;El Encargo.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El presente Seccional proviene de un encargo de la ilustre Municipalidad de Viña del Mar. Dicho encargo se origina en la tarea del Municipio de velar por el nivel de su orden urbano. Se presentan los problemas urgentes de encarar urbanísticamente el Estero, como foco de aguas contaminadas que infecta el sector y como lugar abandonado en el corazón de una ciudad, una de cuyas funciones primeras es el turismo. Desde hace tiempo se han venido elaborando los aspectos técnicos, hidráulicos e higiénicos. Se trata ahora de integrarlos a un planteamiento urbanístico, que se formule como un Seccional.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Reformulación del Encargo.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Este Seccional debe dar respuesta a los problemas de saneamiento y abandono del Estero, pero al mismo tiempo hacer de esta operación el inicio de una labor de renovación urbanística del plan céntrico de Viña del Mar. Vale decir, plantea una visión de conjunto que no sólo resuelve los problemas ya citados, sino que establece criterios que permitan movilizar las fuerzas que le den nueva vida a la ciudad. Por eso se apoya en forma directa del estero, de la orilla del mar y del borde de los cerros.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Proposición General.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Todas estas relaciones las recoge este Seccional y las anuda en una proposición: ella —básicamente— es una remodelación del Estero. Pero esta remodelación no se concibe, ni ha de llevarse a cabo, en forma aislada sino en conjunto con los otros elementos naturales de esta ciudad. Partes de la Proposición del Seccional:&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;El Estero.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Desde la desembocadura hasta Miraflores adentro, con una Zona de Turismo, una Zona Unidad Habitacional y un Centro de la Unidad Habitacional conectado a los cerros circundantes.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;La Playa.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Desde la desembocadura del Estero hasta la playa de Las Salinas, con el acrecentamiento de las playas y una nueva Zona Internacional en torno a ella, así como una a la orilla del Estero, desde la desembocadura hasta el Sporting Club.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;El Borde de los Cerros.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Desde el Sporting-Miraflores hasta Las Salinas, con el arranque de una vía parque (delta-circunvalación) de la Región de Santiago. Se busca, así, llegar a la solución de los problemas planteados, dentro del marco de una concepción urbanística general.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;El Estero: Proposición Fundamental.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El Estero acoge el mar, vale decir, se propone un Estero que recoge dos direcciones: la que hace entrar al interior de la ciudad el agua de mar y otra que hace desembocar al mar las aguas dulces. Se lo quiere transformar en un verdadero "brazo de mar". Es decir, navegable por embarcaciones de pesca o deportivas, con peces, flora y fauna marina. Lo que conforma un nuevo elemento urbano de esta ciudad: "la cuenca del estero".&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ello —cabe hacer notar— es algo perfectamente posible de realizar en el aspecto teórico y es una obra también perfectamente a escala de la infraestructura de una ciudad que se opone a que su centro o plan se vuelva obsoleto en razón de una expansión; cuando no, debido a emigraciones que se dispersan en los núcleos urbanos cercanos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se ha de hacer —entonces— una obra de transformación del actual lecho del Estero. Planteamientos Técnicos: Hidráulicos y de Sanidad. Respecto al agua de mar: el Estero se mantiene a nivel del mar, no hay esclusas, pero sí un sistema de mezcla, pues no se quiere transformar el actual en otro semejante con agua salida, sino que se lo quiere transformar en un "brazo de mar": navegable por embarcaciones, introduciendo al interior la "vida" del mar. Por cierto, que no arrastre las aguas contaminadas que vengan a infectar el aire de esta parte de la ciudad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Respecto al agua dulce: se concibe solucionar separadamente el problema de las aguas no contaminadas del de las aguas contaminadas. Las aguas no contaminadas provienen de las lluvias en la hoya hidrográfica rural y urbana. Se las hace desembocar en el nuevo Estero con su agua de mar. Ambas entremezclan sus velocidades y el agua dulce llega hasta el mar. Las napas de agua subterránea afloran a 2 ó 3 metros del nivel actual del lecho. Al realizarse el rebaje, éste se llenará de agua dulce, luego el agua de mar también se mezclará con esta agua subterránea y así se evitará su pudrición.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La caja del lecho actual del Estero resulta inferior a los requerimientos de las crecidas; éstas se dan periódicamente cada 5 años, aproximadamente. El nuevo lecho se calculará en base a dichas crecidas en lo que se refiere a su ancho y secciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las aguas contaminadas: son las aguas servidas habitacionales y las provenientes de las evacuaciones industriales. Se plantea que estas aguas no se entreguen al Estero, sino al sistema de colector, de acuerdo al plan maestro que elabora la Dirección de Alcantarillado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las aguas servidas habitacionales provienen de las ciudades interiores: Quilpué, Villa Alemana y de la propia ciudad cuando el sistema de alcantarillado desborda su capacidad. Por tanto, cuando se habla de aguas no contaminadas que trae el Estero, se refiere a las aguas de los días de lluvia que hacen desaparecer prácticamente los efectos de contaminación. En cambio, cuando llega el estiaje, las aguas que se entreguen al Estero serán las ya indicadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Respecto de las mareas: este Estero —brazo de mar— tiene fluctuaciones por las mareas de 1.80 mts. Los elementos urbanos y obras arquitectónicas que se levanten en esta zona "jugarán" con dichas variaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Estero desembocará a través de un sistema de molo, cuyas funciones son las siguientes: evitar daños por temporales, regular el escurrimiento del agua por oleajes y mareas, proteger la entrada y salida de embarcaciones e impedir los estacionamientos de arena.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Zonificación del Curso del Estero.&lt;/h3&gt;
&lt;h3&gt;Zona de Turismo.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;La zona de turismo se extiende desde la desembocadura hasta el extremo oriente del Sporting Club. El nuevo Estero queda abierto a la ciudad, por ser utilizable para deportes, pesca, ferias, espectáculos, etc. Pronto alcanzará nombre entre las ciudades de turismo y llegará a ser un tipo de "gran estudio". Es por ello que la relación entre los paseos junto al Estero y el cauce de agua de mar de éste se la concibe como un sistema de múltiples terrazas, de modo que a lo largo del curso del Estero se produzca un juego entre ellas, que a su vez juega con las variaciones que traen las mareas. Este juego de terrazas servirá también de estacionamiento, entre el puente Libertad y el puente Ecuador, para los que vienen al centro de Viña del Mar, de manera que, al entrar o salir de éste, puedan recoger el ámbito turístico del Estero. El que una ciudad pueda ofrecer tales posibilidades significa que ella, en medio de su orden cotidiano, puede otorgar un instante de contemplación. Una obra urbanística para que adquiera su propia figura, su propia fuerza en una ciudad de hoy, debe reunir y servir no a una sola función, sino a varias.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Zona Unidad Habitacional.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Por tanto, el nuevo Estero no puede concebirse sólo como la zona del turismo, sino que a la vez debe poseer otra zona. Una Unidad Habitacional para personas de bajos recursos que se levanta en los terrenos del actual estero sin recurrir a expropiación alguna. Es una unidad habitacional para 15.000 personas. Se trata de renovar la vivienda en Viña del Mar, pero renovar no es sólo rehacer lo obsoleto, mejorándolo, ampliándolo o modernizándolo. Es más, es abrir otras posibilidades que las que actualmente ofrece la ciudad. Porque la característica de la ciudad es la multiplicidad de posibilidades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La nueva alternativa que se ofrece en este Seccional es aquella en que la vivienda queda fuertemente vinculada al paisaje. Por cierto que toda la población queda, de por sí, vinculada al paisaje, pero lo que ahora se pretende es que el paisaje represente lo que se puede llamar un bien, para eso se concibe hacer entrar al mar, conformar el Estero como un brazo de mar y una cuenca. Este bien natural ordena la unidad habitacional.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Centro de la Unidad Habitacional.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Viña del Mar y Valparaíso ordenan su realidad según su orbe marítimo —según la Avenida del Mar—, esto engendra el que el agua de mar entre al Estero y se llegue a la Unidad Habitacional, hasta su Centro, y que este Centro se vincule con los cerros al modo de otras ciudades actuales del Pacífico. El nuevo elemento urbano "Estero de Viña del Mar" no sólo establece la Unidad Habitacional, sino que hace de su equipamiento un Centro que se conecta con los centros de los cerros circundantes mediante un sistema de ascensores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo propio del modo de ser de los pueblos pequeños es que los servicios comunes se extiendan a lo largo de su calle principal, pues la imagen del camino aún los domina. Lo propio de un pueblo grande o de una ciudad pequeña es que los servicios comunes se concentren o extiendan en ambas direcciones. Es la imagen de la plaza. Este Seccional seguirá la imagen de la plaza. Ocupará una zona del Estero. Será así un testimonio de su condición de ser un elemento plenamente urbano pues él no podría retrotraernos a la imagen de un pueblo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La evolución de los servicios comunes es la historia de cómo ellos se fueron desprendiendo de la antigua casa, para constituirse en elementos del programa urbano. Por ejemplo, los lugares de los niños estaban hasta hace poco tiempo en las casas; hoy día, son las guarderías infantiles, escuelas de párvulos, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego el programa del centro adquiere cada vez mayor complejidad; dicha complejidad creciente es la que lleva a que no se quiera concebir el programa del Centro de la Unidad Habitacional del Estero como un programa de carácter local, sino de carácter más general, que toca y da respuesta a los programas de los centros de los cerros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los barrios en los cerros se llaman simplemente "los cerros", pues la topografía en ellos es dominante. Pero ellos llevan consigo una contradicción entre lo que mira y ve el ojo desde la altura y lo que domina el pie; trasladarse y llegar a lo visto. Facilidad del ojo, dificultad del pie. Este Seccional busca un equilibrio entre el ojo y el pie, y en acuerdo a este equilibrio propone que desde el Centro de la Unidad Habitacional parta un sistema de ascensores a los cerros circundantes, no sólo para alcanzar altura como los antiguos ascensores, sino también distancia. Porque en este tiempo las técnicas han ganado en levedad, o sea, en fluidez y economía de construcción y funcionamiento.&lt;/p&gt;
&lt;h3&gt;Terminal Pesquero.&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El elemento urbano "Nuevo Estero de Viña del Mar" acoge a lo largo de su curso a unidades de pescadores para abrir así en este país de 4.500 kms. de costa la posibilidad que algunos de ellos vivan en el corazón mismo de una ciudad. La presente proposición, de pescadores viviendo y trabajando en el centro mismo de Viña del Mar, puede ser mirada con reservas, pero no si se piensa en el hecho que esta ciudad puede acoger más hondamente la realidad de los pescadores de este país de tan larga costa, al hacer que algunos de ellos vivan al modo urbano, pues así se establece una multiplicidad en los modos de ser de la gente de mar chilena.&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Ficha del Documento&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;TRANSCRIPCIÓN ARTÍCULO REVISTA CA N° 63, 1991&lt;br&gt;Páginas 1, 6 y 9&lt;br&gt;RENOVACION DEL ESTERO DE VIÑA DEL MAR&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Arquitectos:&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Arturo Baeza, P.U.C. 1951&lt;br&gt;José Vial, P.U.C. 1951&lt;br&gt;Justo Uribe, U.C.V. 1958&lt;br&gt;Boris Ivelic, U.C.V. 1969&lt;br&gt;arquitectos y profesores de la Escuela de Arquitectura UCV&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Ingenieros hidráulicos:&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Luis Court&lt;br&gt;Carlos Andreani.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Fotografías:&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Juan Hernández&lt;br&gt;Archivo Histórico JVA&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;RESPUESTA DE ALBERTO CRUZ A JOSE VIAL&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;(sin fecha)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;SITUACIÓN DE JESUITAS&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recibí tu carta, tarde en la mañana, de manera que solo he tenido una hora o un poco más para reflexionar sobre la situación actual de la obra:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Creo que hay que distinguir varios aspectos:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;&lt;li&gt;La realidad arquitectónica de la obra&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La gestión constructiva&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Las relaciones con el P. Barros y el P. Larraín&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El trabajo nuestro: proyección, ejecución, control&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1. Realidad arquitectónica:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;a. Está en juego la fachada vidriada. Proviene ella de un pensamiento que comunica el interior de la iglesia con el exterior, pensamiento que se inserta en la comunicabilidad de los interiores públicos de la ciudad. Se trata de un movimiento ciudadano, entonces, que va a llegando a todo pueblo de hoy, en esa apetencia que tiene todo pueblo de hoy por insertarse en la clase de ciudades que viven los ciudadanos que ya se ha concretizado en formas o manifestaciones. Pero este pensamiento para instaurarse, debe encontrar circunstancias favorables o poder vencer las contrarias. Si no estas circunstancias hacen que permanezca el régimen de los interiores públicos aislados, herméticos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Parece que el presente caso se quedará en este régimen, tal como sucedió en Corral. Pero es todo un régimen con sus leyes. Con toda su realidad trabajable. Y por ello, llenos de su propia hondura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;b. La fachada y su decoración : La decoración de las iglesias tenía la misión de construir el lugar en que estaban levantadas las iglesias, que a su vez era un lugar dentro del entramado de la ciudad. Era todo un sistema urbano de realidades jerarquizadas. Los lugares de la ciudad han evolucionado, por tanto hoy si se tiene una conciencia o un ojo diferente para comprender y ver los lugares de la ciudad, aunque estos lugares sean de pueblos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay pues que estudiar la realidad de una fachada, en una época que abandona las fachadas tridimensionales, y en que los lugares no descienden de las "plazas de armas" o de los "patios públicos".&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese es el problema arquitectónico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;B. La gestión constructiva:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ella comprende una gestión de carácter: - Técnico: Proyección, planificación de la marcha, control y recibimientos de las partidas. - Administrativo: Contratamiento del personal (manual de obras, maquinaria y herramientas, dirección; fiscalización leyes sociales. - Financieros: Financiamientos y retenciones, garantías, devoluciones del dinero en ejercicio. Me parece, cuando se habla de gestión constructiva, deben tener presente estos tres aspectos con sus 1os puntos. Es con esta totalidad que hay que correr. Si vemos estos puntos, comprendemos que la Escuela está todo imposibilitada de la construcción pues, muchos de estos puntos se basan en un ejercicio continuo que reclama la ejecución de obras sucesivas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Relaciones con el P.Barros y Larraín&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La mentalidad clerical, en cuanto a las obras materiales tales como la edificación de las iglesias, esl muchas veces la intervención en forma directísima y de una manera muy autoritaria y amenazadora respecto a posibles represalias a tomar. Ellos se sienten los únicos poseedores de las verdades prácticas. Es un problema del poder humano. Las verdades sobrenaturales tal vez no vividas lo suficiente santamente, las llevan a que creen que poseen la sabiduría natural. Es una vieja creencia que seguramente supera a cada sacerdote en particular. Pero creo que el P.Barros (sobrepasa ) con su ingenuidad, tozudez y estupidez natural, cierto límite, que es nuestra obligación recordárselo. 1° A la universidad no se le amenaza 2° La obra no la puede detener 3° No estamos dispuestos a que la escuela reciba un trato no real.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cualquier queja nuestra la llevaremos al provincial jesuita y le haremos una presentación en que nos quejaremos de la arbitrariedad del P. Barros. En cuanto al P.Larraín, es evidente que él hace lo que puede , y lo que puede, en estos planos de edificación de obras materiales, será seguramente por chisporrotazos. Un chisporrotazo: que se haga una entrada a la manera tradicional jesuita: la magnificencia de la casa de Dios, como lección para el fiel. Después vienen otros asuntos, asuntos propios o quizás más propios de él y adiós. Es un mundo en parte de apariencias. Pero así, en muchísimos casos, será como se levanta la obra arquitectónica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El trabajo nuestro: Proyección, ejecución, control&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debemos estar siempre alertas para saber detectar las reales circunstancias en que se apoya la obra, y su proceso de edificación y las reales fuerzas que se podía disponer. Tales reales comprensiones y aquilatamientos tiene que ser la luz- por decirlo así- que ilumine lo que se concibe y planifica. Veo que la iglesia quedaría naciendo de un plano menos perteneciente a la ciudad de hoy, que la que podríamos haber creído por un momento, en razón de reales aberturas que tuvo en algunos momentos el medio. No importa. Creo que debería hacerse con una ciudad más antigua o más pueblerina. Ella, en verdad, es la que nos hace el encargo. Podemos trabajar para ella, y con alegría inventiva. Es decir, con esa anticipación del resplandor de la obra que se procreará, que es la real alegría del arquitecto. Naturalmente que en un clima no paternalista por parte del los P. Barros y aún de Larraín. Debemos hacer un recuento real de las fuerzas y proceder, sabiendo de los criterios y medidas que nos corresponden y que nos son propias. Nosotros dijimos que la iglesia entera, no sería una remodelación exacta, sino con aquellas variantes propias a nuestro momento: tanto en el campo de la asismicidad, construcción y estética. Así se procederá, pues tal es el compromiso. En eso seremos firmes, porque estamos claros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El martes espero ir a la Escuela, allí hablaremos del tema de:&lt;br&gt;- estudios realizados&lt;br&gt;- medios económicos disponibles para la ejecución&lt;br&gt;- tiempos y plazos de la obra&lt;br&gt;- nuestro sistema de trabajo interno:&lt;br&gt;Y enseguida adoptaremos resoluciones que comunicaremos al P.Barros, P.Larraín, y si es necesario, al provincial.&lt;/p&gt;</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;a href="https://josevial.cl/fotos/escuela/revolucion-uc-1949/IMG_0100.jpg" class="glightbox" data-gallery="galeria-uc49"&gt;&lt;img src="https://josevial.cl/fotos/escuela/revolucion-uc-1949/IMG_0100.jpg" style="width:590px;display:block;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
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